3 Retos para ser líder como Empresa Familiar

En México como el resto del mundo, las empresas familiares son un gran generador de empleo y son el principal motor de la economía. Sin embargo también sabemos que enfrentan grandes retos, sobre todo cuando crece la familia, ya que si la empresa no crece al menos a la par de la familia, es un probable inicio de problemas. Otro problema conocido de este tipo de organizaciones es la sucesión del fundador, cuando decide retirarse y dejar en manos de sus herederos los rumbos de la empresa; malas decisiones en esos pasos pueden generar que los esfuerzos de muchos años se vayan a la basura.

Pero hay tres retos principales donde la empresas familiares deben aprender a ser líderes, para poder construir una empresa perdurable:

  1. La salud de la Empresa. El reto es contar con una estructura competitiva con personas adecuadas para cada puesto, y es importante fomentar el amor por la empresa y el trabajo duro, porque si el fundador siempre habla mal de ella ¿Cómo esperamos que ellos quieran en un futuro involucrarse y llevar la pasión hacia ella que busca el fundador?
  2. La Relación Familiar para la empresa. El reto es tener un protocolo familiar por escrito y que exista un consejo que se reúna periódicamente para alinear intereses en el largo plazo, tener una misma visión de la empresa, valores, reglas y compromiso. Cuando hay una mala comunicación y conflictos familiares, seguramente vendrá un fracaso en la empresa familiar. Las familias que no dialogan ni actúan sobre temas importantes tienden a llevar las empresas a pique, por lo tanto es recomendable crear un consejo familiar para que exista un canal de comunicación periódico.
  3. Definición del Gobierno Corporativo: Una empresa que crece y perdura en el tiempo necesita un consejo de administración que escuche e informe a la familia y a los socios, como la vía más importante para tomar decisiones acertadas.  Así también las empresas familiares deben crear órganos de gobierno, un consejo familiar y un consejo de administración  con consejeros externos aunque ello represente que otros puedan conocer el interior de la empresa. El caso no deseado es la centralización de las decisiones, que no se informe ni se tome en cuenta a la familia ni a los asesores.

La sobrevivencia de las empresas familiares requiere de profesionalización de las organizaciones, dejando atrás las consideraciones especiales debido a las condiciones hacia familiares no productivos, el cual es uno de las condiciones más comunes por compromisos con otros miembros de la familia. La construcción de una visión compartida familiar se vuelve entonces fundamental para que conjuntamente logren afrontar los innumerables retos que se presentarán diariamente, durante toda la vida.

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